11 enero 2021

Sobre Habitar la incertidumbre de Lola Irún

Aurora Gámez Enríquez


El espejo resuelve

el límite del tránsito.

(Lola Irún)

 

Recibir un libro tan bello como Habitar la incertidumbre de Lola Irún ya es un regalo en sí mismo, la cuidada edición de Stonberg, las sugerentes ilustraciones de Adelaida Murillo, predisponen a la lectura dejando a un lado las prisas de la vida diaria. Ya en 2014, presentando Mimbres de agua[1] pude conocer a Lola Irún, autora de Habitar la incertidumbre. Algunos poemas, como LÍMITES: “Ruedan silenciosas / En círculos concéntricos / De juegos malabares” aparece ya en Mimbres de agua, libro que también está magníficamente prologado por la poeta y maestra de taller literario Teresa Martín Taffarel.  Ya entonces nos anunciaba, la autora, que estaba ultimando la publicación del poemario Habitar la incertidumbre. En esta nueva entrega poética, Lola Irún nos ofrece su pensamiento más íntimo, hermosas palabras de atesoran la memoria personal más enigmática y genuina. Lola Irún nació en Barcelona y vive en Gavá, es licenciada en Filología Catalana por la Universidad de Barcelona, incesante en su aprendizaje sigue en un continuo trabajo que da calidad a sus frutos literarios y artísticos. Escribe en catalán y castellano, y este es su primer libro de poesía en solitario. Su inquietud intelectual y su apasionante forma de entender la vida le ha llevado a realizar cursos de Literatura Catalana, Castellana y Universal en la U.B., adentrarse ampliamente en la enseñanza en l´Escola d´Escriptura de l´Ateneu Barcelonès, profundizar estudios en l´Escola d´Estiu y seguir su actividad artística cultural a través de la Universitat Senior del Col.legi de Llicenciats.

Este poemario que nos ocupa, está compuesto por nueve apartados: el primero tiene el mismo título que el libro HABITAR LA INCERTIDUMBRE, lo componen tres poemas que la autora ha querido acompañar con citas de Rainer María Rilke y de Sádor Márai, dos escritores considerados como los más importantes de la literatura centroeuropea, atendiendo así a la mejor literatura contemporánea y su universalidad de pensamiento.  Al igual que Márai, Lola Irún es bilingüe, esto nos dice que se identifica con la lengua materna. En estos poemas, “donde aún vive una niña que pregunta” (21) Lola nos lleva, al centro de su casa donde “Las caricias deambulan por la piel”, “y un asombro juvenil despunta al alba” (24).

El segundo apartado LA PALABRA Y SU DOBLE compuesto por ocho poemas en los que se citan y pueden recordarse el pensamiento y las voces de Chantal Maillard: “La escritura cuida el centro / de los espejismos”; Esquivos dedicado Salvador; Temas clásicos de la mano de Giacomo Leopardi: “Il Pensiero dominante”; un guiño a la bella literatura de Helena Rotés dedicándole Va de venus; sigue con Carta aludiendo la magia y la emoción de los cuentos de Edgar Allan Poe;  Lecturas con cita de Francesc Parcerisas “ com un vi fort, en l´ordre del poema”, Regreso con dedicatoria a Roser, y el poema La palabra y su doble con cita de la poeta Griega Safo de Lesbos que abandera el título de este apartado, trayéndonos a la memoria la “décima Musa”  (Platón, siglo IV a.C.).

            El tercero VOCES que a su vez se presenta como Muros de silencio, se acompaña con la voz poética de Luis Cernuda, el pensamiento de Margarite Duras, una segunda parte de Voces Escucha sosegada resalta la voz poética de Juan Ramón Jiménez con una cita que antecede al poema Intrusas “Qué extraña precisión” / sentir que / apenas sabes nada / de esas voces intrusas / que te invaden / más allá del murmullo / que cesa si te aman “.

            El cuarto capítulo ¿PÉRDIDA O AZAR?, se compone de Dudas, Interrogante, Incógnita, Lógica oculta (con una cita de Ramón Andrés), La pregunta, y todo ello culmina en Dios invisible: “Tú, obstinado Azar, / metódico Inconsciente, / Dios Invisible, / haces que tus actos parezcan / inconexos.”

            El quinto SOMBRAS Y LUCES, se podría decir como el cénit del libro Habitar la incertidumbre, se introduce con unos versos de la autora del prólogo, Teresa Martín Taffarel “ … y asumir la apariencia de la luz / para orientar la soledad hacia la sombra” (65). Con versos cortos, alma de haiku y buscada sencillez, acontece como en un camino iniciático Sombras: “El bien y el mal, / el día y la noche, / lo bello y lo siniestro.”, sigue con versos de ocho sílabas: Blanco negro gris 26 de abril 1937 “Bocas y cuerpos dispersos, / una figura implorante, / el toro vaciado, negro, / el terror de los fragmentos / de esa imagen calculada.“ trasladando metafóricamente al 26 de abril de 2017, en prosa: “alguna mujer de Siria trayendo al hijo en sus brazos, / un hombre que, cuando niño, escuchaba los relatos de la ba- / talla del Ebro que su abuelo le contaba, …”. La poeta se vierte las palabras-saetas con destino directo a los corazones, estremece la comparación entre el pasado y el presente de guerras fratricidas e incomprensibles. Este apartado también nos sorprende con La belleza de amar, la autora quiere acompañarse de una cita de José Corredor-Matheos: “Algo que no ha nacido / florece en el jardín”(75), Lola Irún concluye el apartado con estos sencillos versos a forma de haiku lírico o greguería 5-4-7: “Mientras me hablas, / algo eterno / anida en tu mirada.”

            El sexto TIEMPO DESVELADO,  es aquí donde se hace más íntima y humana la poesía de Lola Irún, Agosto  y Ausencia a su padre,  Romero y salvia a su madre: “Eras la tierra / que guardaba los frutos / en las tinajas” , Tu mirada azul a su hijo: ”Recuesta en mi regazo tu silencio, / el aura irreal de tu mirada, / el dolor, la pérdida confusa, / y deja agradecido que se marchen / los amigos que te han acompañado.”  Tiene Lola Irún un recuerdo para la pérdida de la persona amada, el padre de su hijo, algo de duda y de silencio, una pena profunda ante el dolor de la ausencia: Aún no puedo “Te fuiste sin las manos / que te amaron a diario, / en una primavera desoída, / tras un inoportuno desamor."  La poeta sueña un nuevo desenlace, aspira e invoca: “Ojalá que el poema nos acerque, / que la pena se apiade, / y al fin, pueda nombrarte.” Esta vez, la autora se arropa con una cita de Jaime Gil de Biedma antesala del poema Espera: “Cuando caiga la tarde/si emprendes el viaje / y llegas a mis brazos”. Sigue con la mirada dulce y sencilla de Mimbres de agua “Caudal del río / mujeres con las manos / trenzan afectos “, con sutileza, Lola Irún, nos introduce en la contemplación de la naturaleza, el paso de las estaciones y los pensamientos oníricos en Tiempo desvelado y Una mujer sabe esas cosas …  “Avisaría a los silencios cómplices / mi pretensión / de hospedarme en la escucha”. 

            El arte de Eduardo Chillida y el arte fotográfico de Salvador Sansuan, introducen el apartado séptimo LA MEMORIA DEL AGUA, ocho poemas en los que Lola Irún de desamor “¿Será solo el desamor / un descuido / de seguir estando en otro?”, la resistencia ante el naufragio del amor “Algunas mujeres naufragan en su sombra, / lejos de amar a un hombre / aman contra otra mujer.” Las lecturas acaecidas en años de dedicación al arte literario se vislumbran en versos-metáfora de otros versos, es así en La ballena blanca, símbolo inequívoco de luchadora pertinaz y consciente, presente y pasado se funde en La tumba del nadador “Clásico y único. / Pintura humana de permanencia.” dando al amado la categoría estética más alta y sublime con estos versos. “Desnuda, envuelta en lino, / cubro tu cuerpo de nadador, / espejo de aquel joven griego / que se arroja a las aguas / del río intemporal.” Es en el poema dedicado a su hermana Vicky cuando se abre tierna al amor fraterno, La memoria, una infancia compartida, la evocación de la madre, el barrio de la infancia es un nexo afectivo fuerte que sublima la memoria “Sutil revelación, / tenue silencio, // íntimo don de la memoria.”

            El octavo apartado CASI EN SILENCIO son dieciocho poemas, se acompañan de Anna Rossell en Filas, Anna Ajmátova en Censura, Anne Sexton en Análisis, Stefan Zweig en Creación y de Esther Zarraluki en El poema hilvanando un discurso firme y reivindicativo con voces de escritoras de todos los tiempos.  “Gritos del tiempo / late entre los añicos / del pensamiento.”, “Volver al agua / nadar con las palabras / a mar abierto”, “La razón deja / estelas en los siglos / con el lenguaje”, “Leer sin prisas / el libro que escondimos / en la memoria”.

            El noveno y último apartado LEYENDA, está compuesto por un solo poemas dedicado a su maestra de taller literario, la poeta y prologuista de este libro, Teresa Martín Taffarel. Sortilegio “Vuelos de Chagall, nubes de Magritte, / cendal de brumas tamizan su misterio.” y concluye con la belleza de unos versos en los que reconoce la maestría y el humanismo de la poeta admirada: “Su voz, desliza miel en los fonemas, / su mirada, aroma de tomillo en nuestros versos.”

            Me queda agradecer a Lola Irún su generosa poesía, felicitarla por este hermoso libro y recomendar leerlo a quiénes todavía no lo hayan leído.

 

Habitar la incertidumbre

Lola Irún

Stonberg Editorial

 


[1] Mimbres de Agua, Autoras: Anna Isabel Camacho, Trinidad Casas, Daniela Cavalli, Mercedes Delclós, Pilar Estabanell, Lola Irún. Prólogo: Teresa Martín Taffarel. Editorial Torremozas. Madrid, 2014. Presentado en el Ciclo Literario Librepensamientos del Grupo ALAS, en el Centro Andaluz de las Letras en Málaga, el día 19 de septiembre de 2014.

 

 

 

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